
"Nuestros servicios de inteligencia, apoyados por la marmita de Panoramix han logrado interceptar una conversación entre dos autoconvocadas, en la que narran la vera historia de lo sucedido en el trágico fin de semana del 9 al 11 de octubre [Nota Plumífera: 2006, encuentro de mujeres autoconvocadas] en Mendoza. No podemos garantizar absolutamente que la reproducción sea auténtica. Garantizamos que se parece mucho a la realidad.
- Hola, mi amor. Como te sentís...
- Calláte... Todavía no me repongo del soponcio que me causaron esos asquerosos católicos de Mendoza. Apenas llegué a casa y me tuve que tomar varias píldoras del día después con un tetra de rosado para que me suba la presión... Son unos animales, unas bestias, agresivos, brutales, malos, machos y .... malos.
- Si, pero lo peor fueron las mujeres. Metidas en todas partes como si tuvieran derecho a participar de nuestras jornadas. Siempre jorobándonos las conclusiones, siempre hablando así, todo bien, como hablan ellas, viste, que les sale bien cuando hablan y te dicen cada discurso que mamma mía.
- A mí me tenían podrida. Habíamos quedado en cuáles iban a ser las conclusiones, ¿sí o no? Bueno, para que andar discutiendo. Un poco de jolgorio, unas pintadas a las iglesias, unos insultos al Papa y después de jarana. Esa era la idea. Pero vienen estas y te cuestionan todo. Son lo más intolerante y lo más antidemocrático que he visto. Si las conclusiones del taller ya las llevábamos preparadas ¿para qué hacernos perder el tiempo discutiendo? Hay que parar la represión. La próxima vez que vengan las molemos a patadas.
- Si a vos te tenían podrida, Chuchi, a mí me tienen repodrida con eso del derecho natural. Yo nunca vi en ningún folleto de la Organización nada sobre el derecho natural. Están los derechos de los gays y las lebianas (¿no es adorable?), los derechos de la meretrices, los derechos de los travestis, los derechos de los zoófilos, los derechos, de los vendedores ambulantes, los derechos de... qué se yo, son como sesenta páginas de derechos y me las leí todas que casi me da un surmenage pero no leí nada, nada pero nada del derecho natural. Así que eso es una pavada que inventaron los curas, que seguro que estaban detrás de todo esto.
- Perdoname, Corazón, pero lo de los travestis es muy discutible. Para mi son hombres, ¿qué querés que te diga?
- Mirá, puede ser, pero necesitamos a algún hombre de nuestro lado. Viste. Todavía ellos tienen una cuota grande de poder. Ya vendrá la clonación y no los necesitaremos más. Después los pateamos a todos. Pero ahora alguno necesitamos.
- Por suerte el divino del obispo (ese debería ser uno de las nuestras) nos salió a defender... Viste lo que mandó decir, que le parecía muy interesante todo lo que nosotras discutíamos y que esas brujas no lo representan. Yo creo que es verdad. Esas no tienen nada que ver con él, mirá te lo digo así, aunque sea hombre.
- Mirán, no se... pensándolo bien, no se si no habrá arrugado y en el fondo esté fingiendo estar de acuerdo con nosotras. ¿Qué querés que te diga?, yo a los curas no les creo nada. Son todo oscurantistas, retrógrados y garcas, por más que ahora se hagan los pipis cancheros.
- ¡Sah!, puede ser. Hay que ser prudentes. ¿Pero no me digás que no estuvo divina la lesbimancha y el toqueteo?
- Eso estuvo bomba. Pero cuando se quemó ese aparato de la luz que nos arruinó el cierre, te juro que casi me pongo loca. Agarre a seis o siete compañeras y me fui a buscar al primer tipo que encontramos y le dimos tantas patadas que casi lo matamos. ¡Qué se creen!
- Mirá, no digas nada. Chito, vos no sabés nada, pero a Roxi se le cayó un tetra sobre el aparato ese... o lo tiró, que se yo. Viste como se pone cuando está puesta... Se había dado con todo y no sabía ni como se llamaba.
- ¡No te puedo creer! Pero lo del micro que se quemó...
- Callate, que ese fue el Pochola, el travesti del taller de derechos humanos, que se levantó al lanzallamas del circo y se pusieron de jolgorio debajo del colectivo. Parece que el tipo pegó una escupida con querosene y chau bondi.
- ¡Te juro que si no me lo decís vos no lo creo! Por suerte paga la Organización. Bueno, de todos modos, ¡paremos la represión! Ahora te dejo que mañana tengo que ir por los trámites de la unión civil. Y por lo de la obra social de mi perro, que no me lo quieren recibir en el prepago. Y encima con todo el estrés que traigo.
- Y yo no te digo nada. Los del diario tienen mi foto pateando al tipo en el suelo y me andan buscando para hacer declaraciones. Y encima antes de irme a dormir tengo que ver la página de los fachos de Panorama. ¡Que asco me da!
- Pero vos estás loca. ¿Para que la mirás?
- Es que yo siempre fui muy mazoca, ¿viste? y a esta altura ya no puedo con las cadenas... así que los visito todos los días. Así me compenso.
- Bueno, pero no abuses. No quiero que te de una sobredosis justo el día de la unión civil. Un besote...
jueves, 2 de septiembre de 2010
La Corte de Sodoma (Tape III)
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sábado, 28 de agosto de 2010
La Corte de Sodoma (Rollo I)

"Narraremos aquí la pública historia de la monarquía democrática de Sodoma, hoy lamentablemente sepultada por una catástrofe cósmica que los fundamentalistas de siempre atribuyen a la ira divina, como si Dios -supuesta su existencia- pudiera enojarse con alguien.
La depuesta dinastía de Elcotur Primero y Único trajo falsa paz y prosperidad al reino, después de las convulsionados últimos días de monarca anterior, Melaspico, famoso por sus apologéticos discursos laudatorios a la Madre de Todas las Leyes, escrita en tablillas de barro y debidamente guardada cada tanto debido a la fragilidad de la materia en la que se sustentaban.
Caído Melaspico, Elcotur prometió el oro y el moro. Y los habitantes de Sodoma se sintieron por unos años a la altura de los imperios emergentes. Fue un reinado largo a cuyo final todo parecía estar en una tensa calma, como detenido en el tiempo aunque el descontento de los súbditos aumentó de día en día. Luego gobernó Goodfornothing de la Calle, cuya costumbre de "fumar dentro de la garrafa" (dicho sodomitense que significa hacer todo lo posible para que algo reviente) produjo el resultado esperable.
No terminaban de caer las esquirlas y restos desde los aéreos espacios a los que los impulsó la onda expansiva cuando, tras una serie de reyezuelos insignificantes, Corleone de Baires puso alguna calma y apuró el traspaso de la real papa caliente a quien fuera, eligiendo a su sucesor de un menguado muestrario en el cual todos los modelos a su gusto estaban averiados o descontinuados.
Debió resignarse con una segunda selección, lo único que encontró que pudiera impedir el regreso de su más odiado enemigo, Elcotur. En este tiempo que referimos gobierna y se lo conoce por muchos nombres y apodos, no todos ellos muy halagüeños, siendo "Kirken, de la Torva Mirada" su nombre y más popular apelativo, respectivamente.
Se dice que "Kirken", en una arcana lengua austral, significa "el que hizo fortuna en poco tiempo sacando combustible negro del fondo de la tierra", aunque es improbable que una raíz tan breve pueda encerrar tantos matices semánticos. Para no alargar la historia mundialmente conocida, el monarca sucesor, perfil de ave y mirada sagaz, lucha denodadamente por formar su base de poder, puesto que llegó a obtener la corona por medio de una carambola electoral a tres bandas. La banda propia, la del que renunció a competir en la instancia final y la banda mayor, la de quien lo puso y ahora pretende tenerlo cortito.
Bien, ¿como logró mantenerse Kirken el poder? Amagando con la izquierda y pegando con la derecha en lo referente a las finanzas del reino. Y amagando con la derecha y pegando con la izquierda en otras materias. Y amagando y pegando con todo lo que pudo en el resto de los casos. Gran jugador, puso a riesgo todo su capital en cada apuesta, lo cual acrecentó su fortuna política en breve lapso. Una de sus grandes apuestas (algunos contemporáneos decían, con voluntario lapsus elocutivo "apestas"), fue reemplazar a los miembros de la corte, herencia de los lejanos tiempos de Elcotur el Único.
Llamó a concurso público para elegir a los nuevos cortesanos que ocuparían los cargos vacantes, vacancia lograda con expeditivo ardor: algunos fueron defenestrados por los ventanales del templo de la justicia, otros huyeron por los túneles cavados al efecto desde antiguo. Financió y acrecentó un ejército de habitantes de la escala inferior del reino a quienes entretenía con dádivas, haciendo la vista gorda a sus travesuras, como las de ocupar lugares públicos y privados, amenazar y apalear súbditos que no le resultaban gratos y cada tanto destruir algún edificio para impulsar la reactivación del gremio de la construcción, por lo cual obtuvo, Kirker, el beneplácito de los masones, gente del oficio.
Para dar gozo al pueblo y regocijo espiritual a los mediopudientes tramó un alambicado sistema de selección de sus cortesanos, a fin de que nadie pudiese sospechar parcialidad o amiguismo. En el circo mayor debía debatirse ante la plebe los méritos que determinasen la dignidad o indignidad del cortesano propuesto. Propuso para el cargo a Zafir, el del gay decir -por su galana verba- (individuo de género masculino que en la jerga marina de Sodoma significa "especie de bajel que atraca siempre de popa").
Batido en la lid numérica por los objetores, su oficial de emprolijamiento legal se limitó a desechar los votos contrarios realizando una proeza matemática que pondría verde de envidia al propio Euclides: Estableció que 830 era menos que 150, con lo cual Zafir alcanzó su ansiado título de cortesano. No se habían aplacado aún las sonoras protestas de los fundamentalistas ya nombrados en esta verdadera crónica a propósito de la designación de Zafir, que Kirken, en acuerdo con el jefe de una de bandas de su famosa carambola propuso a Argiba, de la Agria Faz, al cargo y privilegios de cortesana. Argiba, -en lengua hitita significa "escupo sobre todo lo sagrado" -hace honor a su nombre, negando la existencia de Dios de un modo militante.
Desaparecida durante un tiempo, en épocas de dura persecución, se refugió en Iberia, donde se dice pasaba las horas aprendiendo el arte de destruir niños en el seno materno (por lo cual se la vincula lejanamente a la dinastía de los Idumeos, aunque no consta) y el arte de hacer tortillas españolas. Ambas prácticas siguen estando entre sus preferidas.
Naturalmente, los fundamentalistas..."
Aquí acaba el rollo de este cronicón que hemos repetido sin cambiar ni un ápice ni una coma, tal cual lo escribiera el anónimo autor.
En la esperanza de conseguir el resto de la obra, tan solo nos atrevemos a prometer que quizás continuará...
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"EXTRA ECCLESIAM NULLA SALUS"
