lunes, 9 de junio de 2008

Omar.

Domingo por la tarde, Omar salió de compras al Super, en silencio cruzó la calle, siguió por el callejon, luego la avenida. Las luces del complejo lo encandilaron, pues el atardecer habia llegado con furia esa tarde de nubes espesas, y viento frio que enrojece su nariz.

El mercado no es algo que precisamente le agrade, se dirige presuroso a retirar el producto necesario, y luego a la caja, donde 2 parejas esperan que la cajera -recien empleada y con cara de nada- los despache.

Diez segundos mas tarde, un matrimonio con un niño se situa detras.


Omar mira a su alrededor... advierte que al parecer el lugar se colmó de gente, como si todos desearan salir al mismo tiempo... mira a la gente, mira sus caras, mira sus gestos, al parecer a él es al único que le incomoda estar en la fila.

Advierte que la pareja que tiene delante, tomados de la mano, se miran y sonrien, los de más adelante mientras ella paga, él acomoda las cosas en bolsas como si estuvieran sincronizados cual mecanismo de reloj; mira hacia atras y ve como el niño sonrie ante las morisquetas de los padres, fundidos en una sola risa...

Omar mira a su lado... trata de no pensar, vuelve en su memoria a la rutina, a lo que "tiene que hacer", divaga tarareando una triste canción, de esas que en momentos así más detesta; saca mentalmente la cuenta del vuelto, intenta distraerse mirando los precios de cosas que ni siquiera necesita, y vuelve a la oscuridad de la calle con el cuello de la campera en alto como si eso lo protegiera.

Omar camina lentamente volviendo a casa, donde se siente seguro y comodo, pero sabe que no lo está... porque durante el camino de ida, la espera y la vuenta, mira alrededor se da cuenta que pueden haber cerca muchas personas... pero a su lado... nadie.

5 Pajaros en las ramas:

capitanfla dijo...

Omar tiene que ir a aprender a bailar salsa.

Urgente.

Juan de los Palotes Medrano dijo...

No, tiene que darse de alta en Facebook!

Bah, al menos eso es lo que me cuenta la juventud, yo ya estoy fuera de combate hace unas cuantas temporadas.

Cambiando bruscamente de tema, muy bueno el blog, tanto en contenido como en formato. En particular, me llamó la atención ese coso "SlideShare", cuya existencia desconocía olímpicamente.

Volveré, y seré millones.

Abrazo bolivariano y justicialista,

Lic. Palotes

Stella dijo...

Pobre, está resolito! ;(

CLAUDE dijo...

Este cuento me hizo recordar esto: Una vez salí de un supermercado Disco a la noche y la persona que había estado antes que yo en la cola iba delante de mí en la calle. Justo cuando él pasaba frente a la puerta de un edificio junto a la cual había dos chicas hablando vi que salía caca del ruedo de su pantalón. El tipo siguió caminando y las chicas miraron la caca y siguieron hablando como si nada. Hasta el día de hoy me pregunto si el tipo se hizo el tonto para disimular, y si las chicas verdaderamente vieron la caca.

CristinaKirchner dijo...

Le puedo ofrecer un puesto de idor a actos al pobre Omar.

Pero lo que me parece es que sufre la inseguridad juridica de hoy día.

Me tiene que enseñar como hacer para que salga el cartelito. Lo que pasa es que usted se niega a hablar con migo y no me escribe.

(Claro a Little Baterfly como es linda; muy linda; le pide el mail, pero a mi me trata como a Mirta Legran)