sábado, 12 de mayo de 2012

RODOLFO JULIO MENDOZA: IN MEMORIAM



A otros corresponderá hacer la ponderación de Rodolfo como intelectual y su larga trayectoria en la defensa de la doctrina cristiana. Sé que sin dudas despedimos a una de las pocas espadas que le quedan a la Iglesia Católica en su batalla contra el embate progresista.

Pero muy otro es hoy el rumbo de mis pensamientos, cuando la imagen de Rodolfo me devuelve a un tiempo de radiantes soles y vigorosas intenciones. Él pertenece a esos recuerdos de mi juventud en la casa paterna, donde lo mejor de aquel tiempo pasaba por ella, en busca más que del consejo y la docencia, de la amena conversación afilada y bien regada de mendocinos vinos.

Donde la recia doctrina católica era el centro de una fiesta familiar que se celebraba en la sencillez de un hogar cristiano sin aspavientos piadosos, pero donde serenamente se acumulaban las razones maduras que enfrentarían tiempos de borrasca para la Barca de Pedro. Tormentas que no tardaron en llegar, ya sin sorpresa para nosotros, pero que han ido agriando la vida de aquellos resistentes, como endurece al soldado el curso de una larga lucha ya desprovista de pífanos y tambores y que se libra en una despoblada trinchera. Donde el alma aunque segura, se nubla de contenidas lágrimas por las ausencias y desfallecimientos de los camaradas.

Contra todo pronóstico, resultaba Rodolfo imposibilitado para la desesperación. Aquella permanente actitud de enfrentar todo con buena disposición y una sonrisa contagiosa, nada tenía de las modernas farsas psicológicas del optimismo voluntarista y marquetinero. Su alegría, pase lo que pase, surgía espontánea del encuentro con quienes sinceramente amaba con ternura singular. He querido buscar la palabra que lo define, pero como ocurre en el orden práctico, en que es la efectiva realización del acto el que define el concepto por encarnación en su modelo, Rodolfo daba sentido real y profundo al remanido concepto de la “cordialidad”. Esta palabra se hacía carne en él, porque realmente era su corazón el que llegaba a uno en la primera aproximación, aún casual, de su persona. Creo que como muchos, siempre me he visto sorprendido al encontrarlo, de provocar en alguien una reacción de verdadera ternura, de saberlo con certeza feliz y en parte emocionado de verme. Sentimiento renovado en cada encuentro, no importa el poco o mucho tiempo transcurrido.

Rodolfo hacía bien al verlo y abrazarlo. Rodolfo era por definición un tipo al que daba gusto recibir. Y debo confesar en mi egoismo que no por él. Por mi mismo. Porque me hacía saber capaz de provocar ese estado de nobles sentimientos.

Hombre de corazón, no sólo proclamaba de Cristo su doctrina, sino que en humilde analogado promovía en el otro una experiencia en forma de chispa de lo que pudiera ser el amor que guarda el Sagrado Corazón. No hay para el hombre gratificación más grande que saberse amado, que sentir que tu sola existencia agrada el corazón de alguien., que lo mueve a una viril ternura.

Todos quienes lo conocimos sabemos que sus oscuras horas fueron para su soledad y que nos dio a nosotros lo mejor que tuvo. Ejemplo de amistad cristiana que sólo tiene para el amigo la presencia edificante y guarda para si la noche de sus penumbras.

Lo que diste te será devuelto al ciento por ciento. No te hago en una coorte de académicos aún si así lo merecieras, espero te concedan el consuelo de esta vida pasajera en estrecho abrazo de la Madre, para gozar de la ternura calurosa de su pecho y curar de un soplo de dulzura tus soledades para mi desconocidas.
Que una vez más seas bien recibido.

Dardo Juan Calderón


Seguir leyendo...[+]

viernes, 6 de abril de 2012

Cualquier parecido con la realidad...

Es claramente malintencionado...

Seguir leyendo...[+]

martes, 28 de febrero de 2012

Anuncio de la AFIP.


La AFIP ha anunciado que regalará un sacapuntas a todos los contribuyentes que paguen sus impuestos a tiempo este año.

Puede ir colocado en sus escritorios como un constante recordatorio del servicio que ellos te prestan cada año.

Los hay también con lápices de mayor diámetro.



PARA SEGUIR PROFUNDIZANDO EL MODELO

Seguir leyendo...[+]

lunes, 30 de enero de 2012

Visiones

Click para agrandar la quita de subsidios nacional y popular

Seguir leyendo...[+]

lunes, 23 de enero de 2012

Sutil diferencia...



Sutil como un elefante...

Seguir leyendo...[+]

lunes, 26 de diciembre de 2011

Misterio Resuelto



"Él (Nestor) vive en las cloacas"
Cristina Kirchner dixit.

Seguir leyendo...[+]

sábado, 24 de diciembre de 2011

Feliz y Santa Navidad para todos!

Seguir leyendo...[+]

jueves, 8 de diciembre de 2011

Una sociedad que no protege a los débiles no merece llamarse humana.

La biología genética ha demostrado con certeza apodíctica incontrovertible que el ADN del cigoto humano, desde su misma concepción en el seno materno, es un identificador único e irrepetible –aún cuando existieran gemelos contenidos en un mismo saco vitelino, en cuyo caso cada cual tiene el suyo propio e inconfundible– distinto del ADN del progenitor y de la progenitora.

Siendo así, no puede caber duda alguna sobre que el fruto de los progenitores humanos es de su misma especie con un ADN único, irrepetible e inconfundible: el cigoto humano generado es humano (valga la redundancia), idéntico a sí mismo y distinto de todo lo demás.

De ello se concluye que el cigoto humano es un individuum in se et diverso ab alio (individuo en sí mismo y distinto de todo lo demás), lo cual implica que es una persona, puesto que se trata de una sustancia individual de naturaleza racional, ya que la especie humana tiene a la razón por diferencia específica de otra sustancias individuales no racionales, aunque acaso cuenten con animación sensible, como es el caso de los animales.

Si , entonces, el cigoto humano es una persona humana, ello importa que goza del primer derecho humano que no es otro que el de existir conforme a su naturaleza, o en otros términos, del derecho a la vida (derecho a no ser muerto injustamente), ya que si se le niega este primigenio derecho, jamás podrá ejercitar los demás derechos por haber sido destruido arbitrariamente.

Y, entonces, en un eventual conflicto de derechos con los de otras personas humanas, el del cigoto deberá tener preferencia, ya que es su vida misma –en el estado más débil e inocente en que una persona humana puede existir (el de cigoto)– la que se encuentra en cuestión. Ello lo sostiene la simple razón- en su mero discurso lógico- puesto que el ser débil es el que debe protegerse, según el derecho, a punto que en otras materias de menor importancia que ésta, pero protegiendo al acusado (quién se presume inocente) y a los débiles en la relación jurídica: en derecho penal, derecho laboral y del consumidor, se han institucionalizado los principios denominados: in dubio pro reo; i dubio pro operario; in dubio pro consumidor. ¿Cómo, entonces, el derecho no habrá de proteger, aún en un caso como el del cigoto (persona humana con ADN idéntico y distinto de todos los demás, que no ofrece dudas biológico genéticas), su existencia? Si el derecho no lo protegiera a éste, débil e inocente, la sociedad inmersa en tal orden jurídico, no merece llamarse humana.

Finalmente, una reflexión: un antiguo y tradicional principio ético, evidente, referido al modo de obrar humano que se ha mantenido incólume siempre dice: “No quieras para otro lo que no quieres para ti” ¿Cómo, entonces, querer para otro ser humano, hermano nuestro en la naturaleza, su destrucción biológica, si ello ciertamente no lo quieres para ti?

Si vivimos y podemos ejercitar hoy nuestros derechos es porque nuestros progenitores tuvieron la generosidad de dejarnos nacer, don que diariamente debemos agradecerles.

DR. TOMÁS ANTONIO CATAPANO

Seguir leyendo...[+]

martes, 15 de noviembre de 2011

Boicot o no boicot, esa es la cuestión.

Seguir leyendo...[+]

miércoles, 26 de octubre de 2011

Che gato...

Reeligieron a Cristina...


Seguir leyendo...[+]